Apoyemos a nuestro campo
Publicado en: PosturasLuis Gerardo Romo Fonseca
Zacatecas. Zac., Jueves 2 de febrero de 2012
Mientras nuestro campo se encuentra al borde del colapso, la SAGARPA no ejerció 100 millones de su presupuesto correspondientes al 2011 para Zacatecas; la dependencia federal argumenta que este subejercicio se debió a falta de las contrapartes económicas del gobierno estatal. Ante esta crítica situación, hemos venido insistiendo en la necesidad de cambiar las reglas de operación del Fonden, así como de otros programas federales; en particular, los del sector agropecuario y los relativos a la atención a grupos vulnerables. Justamente, hace poco, el Presidente Caderón anunció esta modificación respecto al Fonden; ahora habrá que seguir con las reglas de otros programas. Indudablemente, la optimización de las reglas de operación, ayudaría a mitigar en buena medida el impacto de las contingencias climáticas.
Por otro lado, el gobierno estatal y los municipios con el apoyo del Congreso -en su ámbito de competencia-, debemos agotar los instrumentos institucionales con los que cuenta el Estado para impulsar al campo; aplicar una política social abarcadora y efectiva (no sólo asistencialista), otorgar estímulos fiscales y apoyos directos -como el gasto en inversión de obra pública e implementar programas emergentes de empleo-, a la par de fomentar la investigación científica y el desarrollo económico de la base productiva local.
De manera prioritaria, el gobierno del estado, debe apoyar la agricultura y la ganadería; en lo inmediato, al comprar forrajes y semillas, para mantener los hatos ganaderos que sobreviven aún a la prolongada sequía, paralelamente a buscar una solución para los campesinos -en especial los jornaleros- con programas de empleo temporal, asistencia alimenticia y de semilla para que estén preparados para el próximo ciclo agrícola. Todo esto bajo una estricta supervisión y vigilancia para que no se lucre electoralmente con la necesidad de la gente.
No hay que olvidar que casi la mitad de la población de nuestro estado vive y trabaja en el campo y, en su mayoría, son pequeños productores agropecuarios cuya producción es de subsistencia, como fuente primaria de ingresos y para satisfacer su propia alimentación. De no tomar las medidas pertinentes, nos enfrentaremos a una crisis mayor en el presente año y se pondrá en riesgo la propia supervivencia de nuestros productores y campesinos.
En lo inmediato, como mencioné, son urgentes los apoyos para hacer frente al problema de la sequía en nuestro campo; pero efectivamente, son insuficientes las políticas que sólo consisten en propuestas inmediatistas y superficiales: ese modelo agropecuario está agotado. Necesitamos, por una parte, fortalecer financieramente a los municipios del país, atendiendo sus necesidades específicas dentro de un nuevo sistema hacendario redistributivo y federalista; por otro lado, optimizar nuestro marco jurídico a nivel estatal (con anterioridad presenté la Ley de Desarrollo Rural Integral Sustentable para el Estado de Zacatecas), así como un nuevo diseño de políticas públicas que esté orientado hacia un modelo Agroecológico y Sustentable; capaz de lograr la compatibilidad entre el individuo y el medio ambiente, la estructura económica y los grandes objetivos sociales.

